La economía europea recae con cinco países del €uro en recesión





Fuente: El País. 15 de febrero de 2012

· El PIB de los países de la moneda única cae un 0,3% en el cuatro trimestre del año pasado

· Grecia, Portugal, Italia, Holanda y Bélgica llevan dos trimestres en negativo

· La mitad de los 17 países de la Unión Monetaria registran tasas negativas de crecimiento



La aparición de una segunda recesión, tras la sufrida en 2009, ha tomado cuerpo ya en al menos cinco países de la zona euro. Según la oficina estadística de la UE, la economía europea y la de la zona euro se contrajeron el 0,3%, durante el cuarto trimestre del año pasado respecto al trimestre anterior, con la crisis de la deuda y la oleada de recortes como principales causas. El crecimiento respecto al mismo trimestre del año anterior fue 0,7% en la zona euro y del 0,9% en la Unión Europea.

Bélgica, Italia y Holanda confirmaron su entrada en recesión en el último trimestre del pasado año y se sumaron a Grecia y Portugal, que se encontraban ya anclados en una sostenida reducción de su actividad. Fuera de la zona euro, también la República Checa entró en recesión a finales del año pasado, según los datos anunciados por Eurostat. Otros muchos países, entre ellos Reino Unido, Alemania y España, vieron caer la actividad en el cuarto trimestre del año pasado. De hecho, de aquellos que hay cifras disponibles, la economía solo creció en cinco: Francia, Bulgaria, Hungría, Letonia y Eslovaquia.

El declive europeo contrasta con la recuperación experimentada por Estados Unidos, que creció un 0,7% durante el último trimestre del año con una política claramente expansiva.

La contracción europea acusa el impacto de las medidas de ajuste aplicadas en la mayoría de países, a pesar de que la destrucción de empleo y el aumento del paro no cesan de crecer en Europa, con 23,8 millones de desempleados. Philip White, investigador senior del Centre for European Reform (CER) encuentra lógico lo que está sucediendo: “Si todo el mundo se está desendeudando y la política fiscal se está endureciendo, con este trasfondo entonces nadie gasta”. “Ha habido”, añadió, “un cambio radical en énfasis desde la austeridad al crecimiento en muchos países de Europa, pero no he detectado mucho cambio en el pensamiento alemán”.

Las caídas de actividad más profundas se registraron en Grecia y Portugal, con una contracción interanual del 7% y del 2,7%, respectivamente. El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ya había advertido a finales de enero que “varios elementos apuntan a una recesión moderada al menos durante el primer trimestre año”, y pronosticó que la recuperación del crecimiento “quedará pospuesta a la segunda.

Aunque la reducción de la actividad económica es menos severa que la temida por algunos economistas que esperaban unos peores resultados, lo cierto es que los datos de ayer son peores que las últimas previsiones de la Comisión, que había pronosticado una caída de solo el 0,1% para el último trimestre de 2011. La situación habría sido peor de no ser por la resistencia de la economía francesa, la segunda de la zona euro, que creció el 0,2%. El buen comportamiento de Francia no pudo compensar el retroceso de Alemania, la locomotora europea, que experimentó una contracción del 0,2%.

El informe anual sobre crecimiento elaborado por la Comisión Europea fue analizado y debatido por el pleno del Parlamento Europeo, en una sesión en la que la mayoría de las intervenciones admitieron la necesidad de ejercer un control de los gastos presupuestarios, pero pidieron un mayor esfuerzo para estimular el crecimiento y el empleo y luchar contra la pobreza.

La eurodiputada socialista Pervenche Berès lamentó que “los Estados miembros están actualmente poniendo más énfasis en el Pacto de Estabilidad en detrimento del crecimiento y de la inversión”. Igualmente expresó su preocupación la eurodiputada de los Verdes, Marije Cornelissen, quien manifestó que “hay una fricción entre la política fiscal y la política de empleo por lo que tenemos que asegurar más la coherencia entre ambas”. Todas las resoluciones aprobadas ayer en el Parlamento Europeo coinciden en que las medidas sobre el presupuesto, el crecimiento y el empleo deben tomarse conjuntamente.

En España, otra recesión

La economía española fue la última, entre los países avanzados, en desembarazarse de la Gran Recesión. El débil crecimiento que atesoró en 2010 y buena parte de 2011 no da para catalogar como recuperación lo que vino después. Ni dio para frenar la destrucción de empleo. Ahora, España encara la recaída en una situación muy precaria.

Está previsto que el Instituto Nacional de Estadística detalle hoy por qué el PIB decreció un 0,3% entre octubre y diciembre, el mismo retroceso trimestral que ha experimentado la zona euro. En lo que hay poco debate en el caso español es sobre si habrá, al menos, dos trimestres consecutivos con el PIB en marcha atrás, la definición más extendida de recesión.

El propio Gobierno cree que la recaída se extenderá hasta junio. Eso, si se mide en términos de crecimiento. Si el rasero es el empleo, no hay recaída, sino caída sin freno. Desde 2008 hasta ahora, se han destruido 2,7 millones de puestos de trabajo. A falta de las previsiones del Ejecutivo, retrasadas hasta finales de mes, el Banco de España cree que se perderán al menos otro medio millón de empleos, en parte por los efectos del ajuste presupuestario.

El provocador que manda en Ryanair

Sobre la estrategia del liderazgo en costes. Publicado en El País el 5 de junio de 2011

Ikea sortea la crisis

Publicado en Expansión el 20 de enero de 2012

Ikea sortea la crisis: gana un 10% más, hasta casi 3.000 millones

El grupo planea invertir este ejercicio 3.000 millones en tiendas, fábricas, centros comerciales e instalaciones de energía solar y eólica.

La cadena de decoración y muebles Ikea cerró su ejercicio 2010-2011, culminado el 31 de agosto, con un beneficio neto consolidado de 2.966 millones de euros, lo que representa un incremento del 10,3% respecto al año fiscal precedente, y con unas ventas de 24.700 millones, un 6,9% más, según el informe anual publicado por la multinacional sueca.

"A pesar de las dificultades económicas, hemos mantenido un crecimiento estable y la rentabilidad", destaca el grupo, que detalla que las ventas crecieron en casi todos los países en los que está presente, aunque de forma destacada en Rusia, China y Polonia, y que ganó cuota en casi todos los mercados. En términos comparables, las ventas crecieron un 2,7%.

El presidente y consejero delegado de la compañía, Mikael Ohlsson, afirmó que a pesar de la escalada de las materias primas, Ikea continuó recortando precios, con una bajada media del 2,6%, gracias al control de costes, mientras "la calidad de los productos ha mejorado". Como consecuencia de los mayores costes de compra y de la inversión en precio, el margen bruto se redujo al 44,2%, según recoge el informe anual.

Cerca de 300 tiendas en 26 países
La firma alcanzó una red de 287 tiendas en 26 países, tras la apertura de siete nuevos establecimientos en el ejercicio, e invirtió 1.400 millones de euros en su red comercial, así como 300 millones adicionales en su grupo industrial. También invirtió 40 millones en instalaciones de energía renovables, que le permitirán reducir sus costes energéticos.

Para el ejercicio en curso, la multinacional tiene proyectada una inversión de 3.000 millones de euros en tiendas, fábricas y centros comerciales, así como en la extensión de instalaciones de energía eólica y solar. El endeudamiento del grupo sumó 25.411 millones a 31 de agosto de 2011. En los últimos cinco años, Ikea no ha abonado dividendo a su propietario Stichting Ingka Foundation.

"Somos afortunados de tener recursos para navegar con seguridad en climas económicos inciertos, señala el vicepresidente de la cadena de decoración, Soren Hansen. Ikea destaca en su informe que mantiene sus principios de "asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo; ganar el dinero antes de gastarlo, ser innovadores y conscientes de los costes"

Apple, a la conquista de las escuelas

Publicado en El País el 20 de enero de 2012
  • La compañía lanza nuevas herramientas para convertir los libros de texto en interactivos

  • Sella una alianza con las tres editoriales que monopolizan el 90% del mercado escolar

Una vez más, Apple consigue su objetivo: envuelta en el secretismo habitual que rodea todas sus presentaciones, la firma del difunto Steve Jobs ha vuelto a conseguir que la prensa estadounidense salivara ante la convocatoria organizada este jueves en Nueva York para anunciar su intención de ‘reinventar’ el libro de texto a través del lanzamiento de nuevas herramientas que transformen la experiencia de estudiar en algo completamente interactivo y de paso, y esto es lo que nadie dice abiertamente, convertir a la religión de Apple a los niños desde su más tierna infancia.

Era un viejo sueño de Jobs, como dejó escrito en su autobiografía, revolucionar el mundo de los libros de texto a través del iPad. Y poco a poco, aunque él ya no esté, su empresa se va a acercando. En el museo Guggenheim de Nueva York, como si se tratara de una obra de arte, los directivos de Apple anunciaron la llegada del iBooks 2, la versión mejorada de su librería digital, que desde ahora tendrá su propia sección dedicada a los libros de texto y que, además, serán completamente interactivos, permitiendo el despliegue de vídeo, audio, gráficos y anotaciones (algo que su principal rival Amazon no ofrece en su Kindle).

Además, Phil Schiller, vicepresidente de marketing de la empresa y Roger Rosener, responsable de productividad y aplicaciones, anunciaron la llegada de una nueva herramienta llamada Ibooks Author que permitirá a cualquier persona sin conocimientos informáticos crear libros interactivos. “La educación siempre ha estado en nuestro ADN y ha sido así desde el principio”, subrayó Schiller para reforzar la idea de que Apple ha entrado en ese mercado para quedarse. Sin embargo, lo que hasta ahora Apple no tenía era el beneplácito de las tres grandes editoriales estadounidenses que manejan el 90% de las ventas de los libros que se utilizan en la enseñanza primaria y secundaria, Pearson, McGraw.Hill y Houghton Mifflin. Pero desde ahora ya son sus aliadas. Según anunció Schiller ayer, todas ellas han firmado un acuerdo con Apple para vender los libros que hoy utilizan millones de estudiantes de secundaria a 14,99 dólares (11,6 euros) para su versión de iPad (que cuesta 499 dólares, 386 dólares). Al menos siete de esos libros ya estaban disponibles hoy mismo en Estados Unidos.

“Desde siempre la estrategia de Apple ha sido pensar que si puedes atrapar a los niños desde la escuela es más probable que se interesen por sus productos cuando crezcan”, aseguraba ayer en el diario The Washington Post Carl Howe, de la consultora de consumo Yankee Group. Según datos del congreso que ayer publicaba The Washington Post, Apple ha invertido ya más de 100 millones de dólares (77 millones de euros) en becas para que el Departamento de Educación invierta en tecnología. En los años ochenta hacía lobby para conseguir exenciones fiscales que favorecieran la llegada de ordenadores a las escuelas y ahora lo hace para que el sistema educativo público invierta en iPads. Y de momento no le va mal: hay más de 3.000 escuelas de todo el país con programas piloto donde esa tableta es la protagonista.

Apple trata así de plantarle cara a Amazon en el universo del libro de texto, un jugoso mercado que mueve 10.000 millones de dólares al año y en el que Amazon le lleva la delantera hace tiempo. Recientemente, la mayor librería digital del planeta había anunciado dos iniciativas dolorosas para sus rivales: el alquiler de libros de texto, algo que de momento, Apple no ofrece y un acuerdo con bibliotecas de todo el país para prestar libros a través de ellas. Barnes & Noble, por su parte, también permite alquilar o comprar libros de texto, aunque de momento no están disponibles para tabletas. Lo mismo ocurre con Chegg, actualmente la web más grande dedicada al alquiler de libros de texto. La movilidad que ofrece Apple, unida a la interactividad, es su mayor garantía de éxito, siempre y cuando los padres estén dispuestos a invertir en un iPad para sus hijos, de momento, la tableta más cara del mercado.